Cuarto de baño con o sin puertas, ¿qué me recomiendas?

Cuarto de baño con o sin puertas

Los baños en suites o abiertos pueden ser el sueño de muchas personas. Sin embargo, también pueden convertirse en la peor pesadilla para otros. En gran parte, esto dependerá del concepto de intimidad y comodidad.

Sea como sea, cada vez son más las personas que apuestan por espacios totalmente abiertos, algo que también se ha trasladado a esta estancia. Si estás pensando en crear un cuarto de baño con o sin puertas, no puedes perderte el nuevo post de Varada. ¡En él te daremos todas nuestras consideraciones!

Baño integrado, ¿por qué tenerlo en cuenta?

¿Quién no ha soñado en alguna ocasión con tener un baño integrado? Sin duda, se trata de una alternativa que mezcla funcionalidad, estética y comodidad a partes iguales. Los baños en suite en el dormitorio son uno de esos pequeños grandes lujos que hasta hace unos años eran símbolos exclusivos de hoteles de diseño. No obstante, hoy en día es de lo más habitual encontrarlos en viviendas comunes. ¿Los motivos?

¿Cuáles son las ventajas de los baños abiertos en suite?

Al no existir separación entre el armario, la zona de la ducha y el lavabo, todo puede resultar más cómodo. Ducharse y divertirse con elegancia es posible.

Por supuesto, tampoco hay que dejar de lado que un baño integrado es una alternativa excelente para ganar luz y metros cuadrados, eliminando un muro o sustituyéndolo por un cerramiento más ligero, como el cristal o el vidrio.

Posibles inconvenientes del baño en suite

A la hora de vivir en pareja, la compatibilidad y la coordinación de horarios es más que necesaria. Por ello, si uno se está duchando o afeitando en horas tempranas, por ejemplo, puede que esta alternativa resulte molesta para la pareja que pueda descansar más tiempo.

Por otro lado, el grado de apertura a la estancia determina el grado de intimidad del uso del cuarto de baño. Por regla general, que un cristal haga de separador resulta más frío o menos recogido que un muro tradicional. Pero para gustos los colores.

Baños con integración completa o parcial

Una vez que tenemos en cuenta todo lo anterior, deberías saber que no todo es blanco o negro. En este sentido, un baño integrado puede ser completo o parcial. Es decir, aislar parcialmente el espacio de aseo, aunque permanezca dentro del dormitorio, delimitando la zona con un tabique exento.

Como puedes comprobar, el límite lo pones tú. Si estás pensando en darle este estilo a tu baño o renovarlo de otra manera, no dudes en contactarnos. En Varada estaremos encantados de ayudarte con nuestros mejores profesionales. ¡Y en tiempo récord!